Por Mónica Manrique

Viniendo por la autopista  Córdoba-Carlos Paz,  mil metros antes de llegar al puente de acceso a la villa serrana, a mano derecha, a lo largo de estos años fue creciendo un santuario ecléctico, de agradecimiento por los favores concedidos  por diferentes   santos  y no santos instalados  en la  cultura popular.

Desde la autopista se ven flamear trapos rojos y negros, deshilachados por el paso del tiempo y colores que marcan al Gauchito Gil y San La Muerte.

Algunos carteles de agradecimiento remontan a 2006 cuando se inauguró una gruta a San Pío, que fue creciendo a lo largo de estos años. Sin embargo, no hay fecha exacta de cuando instalaron la primera gruta.

Los ofrendantes  han puesto bancos de jardín, algunos limpian el lugar y plantan cactus y con el mate en  mano, se detienen a rendir homenaje a sus santos y elevar plegarias para que la desesperanza no los derrote o que algún milagro consuele su dolor.

Conviven en grutas, pequeños altares, modestos ladrillos huecos, junto a velas, rosarios, zapatitos de bebé, botellas y una innumerable cantidad de objetos, los santos que aceptó la iglesia católica y aquellos a quienes la fe popular les otorgó la “santidad”.

San Pío, La Virgen del Valle, San Pantaleón, El Gauchito Gil, San La Muerte, Ceferino Namuncurá,  San Expedito, Santa Clara de Asís, San Jorge, Iemanja,San Onofre,  San Pantaleón, son solo algunos de los venerados a orilla del camino. Santos y no santos que la fe popular les otorgó esa santidad.

 

San Expedito congrega a millones de fieles en el mundo. Se lo considera el  patrono de las causas urgentes; abogado de las causas imposibles; protector de los militares; bomberos; estudiantes,  jóvenes y los viajeros. También es patrono de las causas legales demasiado prolongadas. Es un santo reconocido por los fieles católicos aunque no aparece en la liturgia católica. Su acta de canonización no ha sido revisada por la iglesia católica.

El Gauchito Gil es una figura religiosa,​ objeto de devoción popular en la Argentina. Su fundamento histórico está en la persona del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez, de quien se sabe poco con certeza.​ No está comprendido dentro de la liturgia católica.

San La Muerte: Desde 2012 está la gruta a San la Muerte en este lugar y se lo venera los viernes con  el encendido de una vela. Tiene una doble faceta para sus seguidores: aquellos que lo veneran para  abrir caminos y proteger a la familia, amigos y vivienda y también quienes están al margen de la ley,  para que los proteja de una muerte violenta. La representación en lugares públicos y privados es un manto negro.

La Difunta Correa  es una figura mítica semi-pagana en la religión popular de Argentina y Chile,  venerada como una santa,  especialmente entre las clases populares y cuenta con innumerables devotos. Cada año desde su creación en 1840  se dice que ocurren milagros en el santuario de la Difunta Correa, en San Juan.

Los arrieros primero, y posteriormente los camioneros, son considerados los máximos difusores de la devoción y serían los responsables de haber levantado pequeños altares en diversas rutas del país. Los altares se dejan botellas con agua, en honor a quién murió de sed.

 Ceferino Namuncurá no es un santo, si un beato. Le llaman el “santito indio” que ayuda a los que menos tienen. De origen mapuche y chileno, fue nieto del cacique mapuche Cafulcurá. Su popularidad fue creciendo en los años 70 y 80 cuando sus milagros se hacían oír desde la Patagonia. Sin embargo la fama del “santito” es austera, silenciosa, va de boca en boca, de los que visitan la comunidad sureña y le elevan una plegaria que esperan se haga realidad.

 A San Jorge se lo representa a caballo, con traje militar de la época medieval, con una palma, lanza y escudo que lleva una bandera blanca con una cruz roja cuyos brazos llegan hasta los extremos. El santo es protector de los agricultores, arqueros, escultistas, herreros, prisioneros, entre los circenses, montañeros, soldados, entre otros. También se le reconoce como el protector de los animales domésticos y de las causas difíciles.

El Padre Pío de Pietrelcina fue un sacerdote franciscano nacido en Pietrelcina, un pequeño pueblo de la provincia de Benevento, Italia, el 25 de mayo de 1887.Sus enfermedades comenzaron a la vez que sus visiones y aunque pasó una parte considerable de su vida enfermo. Uno de sus dolores más intensos fue el de los estigmas,Fue beatificado el 2 de mayo de 1999 y canonizado el 16 de junio de 2002 por el Papa Juan Pablo II en Roma.

Santa Clara de Asís fue seguidora de Francisco de Asís  con quién fundó la segunda orden franciscana o de hermanas Clarisas. La historia cuenta que  Clara fue la primera y única mujer en escribir una regla de vida religiosa para mujeres. En su contenido y en su estructura se aleja de las tradicionales reglas monásticas. Se la considera la patrona de la televisión y telecomunicaciones, por eso la entrega de los premios Santa Clara de Asís a los conductores de radio y televisión.

Iemanja es la deidad que habita en el mar, la diosa del mar según la religión afroumbandista, que se celebra en todo el país y fundamentalmente en  Brasil y  Uruguay, el 2 de febrero. Simbólicamente es la madre generosa, diosa de la fertilidad, protectora de los pescadores y dueña de los frutos del mar.

 

Innumerables íconos religiosos y paganos resguardan  fragmentos de vidas que a la vera de una autopista, rezan y ofrendan  para que la vida sea más llevadera.

 

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