Por Redacción

!3.40 y llega un ómnibus lleno de pasajeros y una trafic, la mayoría jóvenes que descienden en “La Curva” . La mayoría sin respetar el protocolo salvo cinco que llevaban puestos sus barbijos.

Alguién vende estos viajes con la anuencia del municipio, ya que no hay controles de ningún tipo. Más de 30 personas en grupo, con conservadoras y bebidas que llegan a disfrutar del río crecido, a un municipio dónde los casos de covid avanzan día a día.

Hay una mujer que cobra los 300 pesos para guardar el auto en toda esa franza tercerizada, pero nada puede hacer. Es la municipalidad la encargada de los controles y multas inexistentes.

Ya son muchísimas las denuncias de los vecinos por los ómnibus que se estacionan en distintas calles que repiten este ritual los fines de semana, mientras los inspectores se concentran en algunos lugares solamente, cuando tenemos una extensión amplísima de costanera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here