Hace pocos días, nos anoticiábamos sobre el conflicto que venían teniendo los recuperadores urbanos, más conocidos como cartoneros, con el gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs. As. principalmente y en otros centros urbanos del país a raíz de un tema que no estuvo mucho en agenda y que me parece importante destacarlo en esta publicación, porque se trata sobre una temática que desde este portal venimos haciendo hincapié, en la posibilidad como localidades dependientes, supuestamente, de la industria del turismo, que tampoco se lo ha explotado en sus correctas dimensiones.

Es importante destacar la relación que tiene hoy en día una industria muy pujante como la del reciclado de materiales con las empresas multinacionales más importantes del país.

El origen del conflicto comienza en el gobierno de Mauricio Macri, cuando se habilita la importación de basura (recortes) y bobinas que destruyen la industria local del reciclado y, particularmente, golpean a los cartoneros en su magro bolsillo. Además, todo esto sucede en un contexto en que los precios del cartón bajan porque el ministro Matías Kulfas permite, por acción y omisión, la importación de papel Kraft y papel acanalado en bobinas.

Si no le gusta la palabra basura, utilicemos el término elegante: recortes de papel, cartón, pet, etc. provenientes de residuos sólidos urbanos. Lo que EE. UU. se quieren sacar de encima y los Chinos dejaron de importar el 1 de enero de 2021 a partir de la «Ley de la República Popular China sobre la prevención y el control de la contaminación ambiental por residuos sólidos». ¿Qué país serio va a querer importar “residuos sólidos urbanos” de otros en vez de promover el reciclado de los locales? ¿No es que necesitamos los dólares en casa? ¿No necesitamos fortalecer los ingresos de los argentinos? Pues así quedaron los ingresos de los cartoneros:

Ingresos cartoneros VERSUS Inflación

Los números de importaciones que explican la “plancha” sobre los precios de venta del cartón (que se replica en otros materiales reciclables) son claros: más de 43 mil trescientas toneladas de estos residuos sólidos urbanos domiciliarios (repito, basura norteamericana) entraron al país en los últimos dos años. En 2022 la situación empeora ya que si comparamos las 30.500 toneladas de basura que entraron en 2021 y las 13.510 en lo que va de 2022 podemos proyectar un aumento de las importaciones.

 

Tipos de papel y cartón

En relación con las bobinas la cosa es aún peor. Traerlas de afuera es una política totalmente antinacional además de contaminante, porque parte de este material viene de la desforestación y la crisis ambiental no conoce fronteras. Estas bobinas vienen de Brasil, el país más desforestado del mundo. Negoción: destruir el ambiente, la industria nacional y a los cartoneros para abaratar los costos de algunos empresarios. No podemos obviar el dato, que gracias a los incendios provocados en la Mesopotamia argentina, los bosques de producción de celulosa, han sido arrasados y por eso se ha implementado parte de la importación.

Veamos los números. Entre 2021 y 2022 subieron 49% las importaciones de bobina de papel kraft y 285% (sí, 285%) las importaciones de papel acanalado (corrugado). Esto, al igual que los recortes importados, sustituye el material que reciclan los cartoneros, perjudicando a cientos de cooperativas y trabajadores independientes. También sustituye el material de la industria papelera nacional. Le tira el salario abajo a los cartoneros que no tienen un ingreso fijo, salvo en los casos en que estén cooperativizados.

Lo que consiguen es estoquearse para tirar abajo los precios con el que compran en el mercado local y subyugar a la industria recicladora, en particular a los cartoneros que se han empoderado y organizado masivamente en el país a través de cooperativas para no dejarse explotar por semejantes sinvergüenzas.

Para entender las cosas, hay que seguir la ruta del dinero:

-¿Quién es el principal comprador de estos materiales y beneficiario de esta política? Cartocor.

-¿Saben quién es el dueño de Cartocor? Arcor.

-¿Cuál es el rubro dónde mayor inflación hay? Alimentos.

-¿Quiénes se gastan todo en alimentos? Los pobres y, entre ellos, los cartoneros.

-¿Quiénes se perjudican con esta política? Los cartoneros, pobres todos ellos, y ahora indigentes.

-¿Cuál es una de las principales empresas alimentarias de Argentina? Arcor.

Mientras los ingresos y salarios de los trabajadores informales pierden siempre con la inflación, los precios de los alimentos suben cada vez más. Se les dan beneficios a las empresas de alimentos que, en vez de beneficiar a los consumidores, perjudican a los trabajadores.

Ahora, visto este conflicto y sus consecuencias, es imperioso determinar el valor de la basura. Tener la capacidad de valorizar un recurso en pos de beneficiar a la población con uno de los problemas graves que tenemos en nuestra región y que puede brindarnos la posibilidad de generar los recursos que apuntalen una economía circular y sustentable, pero principalmente genere una alternativa a la monoindustria que somete a localidades enteras en pos del beneficio de unos pocos con el turismo.

Hoy en día, trasladar los materiales reciclables a la planta de Villa Carlos Paz y encima, abonar sumas exorbitantes por ello, es un sacrilegio que es imperioso corregir y resolverlo incluso mancomunadamente entre las 5 localidades del sur de punilla.

El tema de la planta recicladora de Carlos Paz, lo hemos tratado en la siguiente nota (Aquí)

Fuente datos estadísticos:

EldiarioAR

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