El concurso CANSAT, organizado por CONAE y el Ministerio de Ciencia, arrancó en junio con 850 equipos inscriptos de colegios secundarios de todo el país. Este martes los cinco finalistas lanzaron sus dispositivos que sirven para medir presión y temperatura durante el tiempo en vuelo y la transmisión de esos datos a la estación terrena.

Este martes en Córdoba se vivió una jornada en la que se intercalaron la educación y el espacio. En vistas a promover (y premiar) el acercamiento de chicos y chicas al desarrollo satelital, se llevó a cabo una competencia organizada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) que hoy tuvo a los ganadores concretando el objetivo final: lanzar sus satélites.

Se trató de cinco satélites CANSAT construidos por estudiantes de escuelas secundarias de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Formosa y Misiones, con el objetivo de medir variables atmosféricas, gases contaminantes y controlar fenómenos que afectan a la producción agrícola como el granizo, como corolario del concurso que fue impulsado, también, por las principales agencias espaciales del mundo, como la NASA y la agencia europea ESA.

Cómo fue la jornada de lanzamiento

Los satélites CANSAT tienen el tamaño de una lata de gaseosa –de allí el término CAN (lata) y SAT (satélite)– y fueron desarrollados exclusivamente para la competencia. Los dispositivos, provistos por la empresa SKYTEC, empezaron a lanzarse uno a uno, hasta una altura de 300 metros. Una vez que alcanzaron su apogeo, los CANSAT comenzaron a cumplir sus misiones. Desde la “estación terrena” instalada para la actividad, las y los estudiantes pudieron chequear el correcto funcionamiento de sus respectivas cargas útiles, realizar pruebas y mediciones, acompañados por profesionales de la CONAE y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), según se informó el Ministerio de Ciencia.

El evento contó con la participación de los cinco equipos que llegaron a la final del certamen: “Caelus”, de la Escuela Técnica N°9 D.E 7 Ing. Luis A. Huergo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “electroSix”, del Instituto Técnico San José de la provincia de Córdoba; “gVIE”, del Instituto Técnico Salesiano Villada de Córdoba; “MERAKI”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 3 de Formosa; y “Ad Astra”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 18 de Misiones.

También estuvo presente el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, quien destacó que Argentina “ha relanzado todo su Plan Espacial, que incluye el diseño y fabricación de satélites. Nuestro país es uno de los pocos países del mundo que está en condiciones de hacerlo. Además, hemos retomado la fabricación del lanzador argentino Tronador II que esperamos tener listo en 2027 y que nos convertirá en el único país de la región capaz de lanzar sus propios satélites. Al mismo tiempo, necesitamos profesionales que desarrollen su vocación tempranamente por lo espacial y este concurso va en línea con ese objetivo: recibimos cerca de 1.000 proyectos de todo el país con participación de casi 5000 chicas y chicos. De este proceso fueron seleccionados 5 equipos ganadores, que son quienes están realizando sus lanzamientos”.

Por su parte, el Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, destacó: “Hoy es un día festivo para la CONAE. Es un privilegio tener la oportunidad de ver el entusiasmo de jóvenes estudiantes con las actividades que hacemos en nuestra agencia espacial, de poder brindarles la oportunidad de iniciarse en este sector y que sepan que pueden hacerlo en la Argentina. Esta es la primera competencia CANSAT que se realiza en el país. Estamos muy contentos con la convocatoria, que superó ampliamente las expectativas. Así que ya estamos planificando una nueva edición”.

La experiencia de los estudiantes

Nicolás Merkievich, estudiante del Instituto Técnico San José de Justiniano Posse, Córdoba, relató: “estamos presentando al CANSAT 6 que tiene la misión de censar monóxido de carbono para averiguar la calidad de aire que nos rodea y así buscar una posible solución a la contaminación del mismo”. En las imágenes puede verse cómo el equipo prepara y testea el equipo. “Estamos felices y orgullosos de lo que logramos y muy ansiosos esperando el lanzamiento de nuestro CANSAT”.

Juliana A. González, estudiante de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 3 de Pirané, Formosa, cuenta: “nuestro proyecto trata sobre ayudar a los incendios de nuestra zona ya que allá en el norte, en Formosa, hay muchos incendios forestales por el tema de las altas temperaturas que en verano siempre sobrepasamos los 35 grados a los 45 grados”. Advierte una problemática: las señales sobre los incendios suelen llegarles a los bomberos con dos horas de desactualización. “Tenemos altas expectativas ya que pasamos todas las pruebas y estamos muy felices de estar acá”, expresó.

Por otra parte, Melanie Aguirre, integrante del equipo Caelus, destacó la importancia de que «existan estos proyectos para que acerque la ciencia y la tecnología a los jóvenes. Después de la escuela quisiera seguir Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata, y en un futuro me gustaría trabajar en el área de investigación”.

Nazareno Orso, del equipo electroSix, ponderó el trabajo de investigación que realizó junto a sus compañeros y en particular la visita que hicieron a Valthe, una de las pymes que proveen tecnologías para el desarrollo del lanzador Tronador II de la CONAE: “No era consciente de que se hacían proyectos de esa envergadura en Argentina, no muy lejos de mi casa. Es muy sorprendente”.

Para Tomas Giraudo, del equipo gVIE, “trabajar en este tipo de proyectos es una oportunidad que no se le da a cualquiera. Fue una emoción tremenda desarrollar una tecnología que pueda significar un aporte para la sociedad”.

“La parte más importante de esta iniciativa es que ayuda a que personas jóvenes puedan encontrar su vocación y decidan trabajar en cosas como estas. También creo mucho en el valor de producir tecnología que ayuden a solucionar problemas y a colaborar con la vida de las personas”, añadió Santiago Vaz, del equipo Ad Astra.

Sobre la competencia

El concurso CANSAT arrancó en junio de este año con 850 equipos inscriptos de colegios secundarios de todas las provincias del país. En total, 4.500 estudiantes recibieron capacitaciones por parte de profesionales de la CONAE y de la UTN. Tras superar diferentes instancias, llegaron a la final cinco equipos cuyos CANSAT deberán cumplir la misión primaria propuesta por la CONAE: medición de presión y temperatura durante el tiempo en vuelo y la transmisión de esos datos a la estación terrena. También, una misión secundaria específica diseñada por los y las estudiantes.

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